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Llena de nueves, arrasa la luna al borde del mar. Arrodillada, rendida, entregada, me muestra su paraíso blanco en donde mi corazón flota y respira mejor. Se desdobla la vida., anclada en el instante perfecto, y gira lento hasta tu eterna diagonal. No sé si ríes, no sé si lloras, tu firme voluntad te cerca el alma y blinda todos los besos que no has dejado partir. Ha cambiado el viento y mis velas infladas sonríen tercas, preciosas, rebeldes.No haces falta tú, la luna sola me ha hecho un festín. ©fdL2011 ©MN2011
Ando en puntillas, mirándote la vida desde este sereno lado de la luna que un día nos cobijó a los dos.Tengo este instante azul para elevarme sin prisa y buscar un beso grande y sonoro que tapice sin decoro toda la piel de tu corazón. Voy a enviarlo a ciegas, con el regreso prohibido, hasta ese presente esquivo centinela de todos tus abrazos y enigmas sin resolver. Retumba un murmullo seco, no tiene siquiera una gota de mar. Repite algunas letras en un eco corto, incoloro; lo invade la certeza de haberse cansado de esperar. Quédate con mi beso viajero, yo me quedo entre paréntesis, en este pentagrama mudo, en este cementerio de letras bendecido un instante por tu estrella fugaz. ©fdL2011©MN2011