Las letras estaban esquivas mientras la noche izaba alto su luna.
Reinaba el silencio cuando quise pedirle al cielo que me mostrara tu nombre pintado de estrellas. Bastó acercar mi mano al valle en donde late mi corazón y la magia nocturna sacó debajo de su manto negro tus once letras en un destello certero.
Sonaron como un chasquido envolviendo mi cintura y subiendo por mi pecho te enredaste en este pedazo de vida que guardo en mi nuca y solo late para ti.
©fdL 2010
© MN 2010


4 comentarios:
!!!Que suerte la del propietario de esas once letras!!!
Solo laten para él, ese sentimiento y sobre todo esas bellas palabras.
Un abrazo.
Juan: shhhhh, que es un secreto!
;) Un abrazo para ti y muchas gracias por dejar tu huella en el estanque.
guau...ese si que es un momento :)
un beso grande
OneTwoThree: si, un momento, un chasquido. El es un chasquido en mi vida, me recorre: nunca podrá irse, nunca lo dejaré ir. Una bendición? una maldición? la vida lo dirá. Beso.
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