domingo, 18 de septiembre de 2011

Ciego


La ceguera de tus manos volvía muda mi mirada.

El camino se teñía de amarillo espeso y el silencio buscaba algún espejo en donde poderse ver.

Sonaban lejanas campanas que opacaban los pocos trinos de mi corazón.

Trajiste la sequía, la duda y la mentira, y en un segundo eterno que volvió más elástica la vida tu miedo levantó vuelo y rugió en el cielo partiendo mi última sonrisa en dos.


©fdL2011
©MN2011

6 comentarios:

Juan L. Trujillo dijo...

Hasta los sentidos corporales se trastocan, cuando se sufre el desencanto del desamor.
Un abrazo.

deLoto dijo...

Claro que si, todo se vuelve relativo y subjetivo. Muy poderoso el desamor, que todo lo trastoca.
Beso.

a punto de dijo...

jope
menos mal que después siempre llegan mas sonrisas. esperemos que no tarden.
muchos besos

deLoto dijo...

Llega de todo! lágrimas, sonrisas, carcajadas, bostezos, abrazos, etc, etc. Estamos vivos.
Beso, OneTwoThree.

deLoto dijo...

Hola paraquita! esto si que es una sorpresa de aquellas que lo dejan a uno "plop". Bienvenido a este estanque paralelo en el que me tomo mi tiempo para dejar algunas letras, la vida se ha vuelto enredada de a ratos y ya nada es lo mismo. Gracias por dejar huella y espero que esas telarañas no tarden mucho en dejar despejado el camino. beso

deLoto dijo...

Diego: qué grata sorpresa verte disfrazado de perro vagabundo en la puerta de mi estanque, que aunque parezca deshabitado no lo está ... todas las letras navegan mansamente sobre la superficie del agua, y mi espítitu las impulsa desde el centro de mi alma. Hay épocas en la vida marcadas por otras urgencias, eso no quiere decir que nunca volveré. Siempre estoy presente. Beso grande.