Se ha puesto el alma caprichosa, ahora que al alba se ha cubierto el corazón con un sinfín de gotas de rocío. Se fue abriendo el cielo despacio y mientras te encargo del paraíso el último beso vestido con pijama, va llegando la hora del adiós.
Vamos en contravía.
Ya amaneció y estamos en un abrazo, dándonos permiso para cerrar los ojos de a dos.
©fdL2008


1 comentario:
Dejo mi huella...
Felicitaciones.
Maite
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