Habito un cielo paralelo y te veo sonreir.
Sin pruebas de tal proeza, practico pasos efímeros con las sandalias del dios Hermes.
Camino-vuelo , sobre la niebla, bajo la nube.
Me muevo en sigilo, en una suerte de vigía alerta, transparente y dedicada a la custodia onírica de tus sueños.
En un cruce oculto, aún por descubrir, levitarán soñando hacia mi ingravidez.






