sábado, 15 de noviembre de 2008

Estío


Cede el alma a la hora de la verdad y suenan lejanas campanadas en la torre de tu corazón.
Toda yo a los pies del amor. Mi amor, a tus pies.
Efluvio sincero, batir de alas tardías.
La noche alta, serena, sopla su estío.
Mi nuca altiva inclina su orgullo; como no desmayar ante tu collar de rocío.
©fdL 2008

No hay comentarios: